Moniciones Domingo de Pascua de Resurreccion 2010 – Ciclo C

DOMINGO DE PASCUA DE RESURRECCIÓN

MISA DEL DÍA

INTRODUCCION

Bienvenidos a esta Eucaristía de alegría y gozo. Anoche celebrábamos la Vigilia Pascual. Y esta Misa de Pascua es eco de aquella. El mensaje de hoy es: “No busquen entre los muertos al que vive. ¡Dios lo ha resucitado! Ya llega nuestra alegría, es tiempo de resucitar, de salir de la noche, de liberarnos de tantas esclavitudes como nos oprimen. Todos tenemos que resucitar de muchas cosas pero siempre lo hacemos con cautela, con conformismo. La Resurrección de Cristo nos dice que ya todo es esperanza. Aceptemos de verdad el anuncio de la Pascua, que da paso a ese rayo de luz que trae la buena noticia, y sobre todo pidamos a Jesús Resucitado que nos ayude a remover la losa que paraliza tu alma y te libere del peso que aplasta tu corazón. ¡Cristo ha resucitado! ¡Aleluya!. Nos ponemos de pie y recibimos al celebrante.

INTRODUCCION A LAS LECTURAS

Tres lecturas vamos a escuchar en este día de la Resurrección del Señor. Tres lecturas que nos vienen a traer una gran noticia: Jesús ha triunfado sobre la muerte y, por lo tanto, ha de ser una novedad que hemos de anunciar y de llevar como cristianos allá donde nos encontremos. Que no olvidemos nunca que, el seguir a Jesús, nos exige pensar y actuar como El pensó y actuó. Escuchemos con alegría y con atención la Palabra.

ORACION DE LOS FIELES

A cada intención respondemos: DANOS SEÑOR UN CORAZÓN NUEVO.

1.- Jesús salió al encuentro y les dijo: ¡Alégrense! Para que la Iglesia, nos enseñe que la verdadera alegría no está en el tener, en el triunfar, en el aplauso, en el sobresalir… sino en amar y servir.  OREMOS

2.- Estando en el Cenáculo con las puertas cerradas, Jesús aparece en medio de ellos y les dice: “La paz sea con ustedes ”Para que el Señor nos ayude a quitarnos los miedos, los apegos, las comodidades, el lujo,… que nos atan y nos quitan la paz, y nos ayude a vivir cerca de los necesitados. OREMOS

3.- Jesús aparece en medio de sus discípulos y les hace contemplar sus llagas. Para que Cristo nos dé la gracia de reconocernos pobres, pecadores, necesitados de su perdón y nos dé la valentía de mirar sin miedo esas llagas que nos salvaron.  OREMOS

4.- Iban de camino, Jesús se hace el encontradizo y les acompaña. Pedimos a Jesucristo que nos acompañe en este camino de la vida lleno de decepciones, de desesperanzas, de tropiezos… para que nos ayude a superarlos. OREMOS

5.- Ven a lo lejos brasas y asándose un pescado. Pedro dice: “Es el Señor” Para que reconozcamos en todas nuestras Eucaristías a Cristo, Señor de nuestra vida, y nos comprometamos a seguirle en el servicio y en la entrega.  OREMOS

OFRENDAS

Aún suenan en nuestros oídos las palabras de Jesús en Jueves Santo “tomen y coman… tomen y beban”. Pues para que Jesús vea que no olvidamos su mandato aquí traemos el pan y el vino para que se haga presente y no nos falte nunca su presencia en el altar.

COMUNION

Cristo ha  resucitado, es nuestra gracia y fortaleza.  Nos invita a comer su cuerpo, a ser participes de su felicidad.  Vayamos a su encuentro.

DESPEDIDA

-Que la luz de Cristo Resucitado, lejos de apagarse, se mantenga encendida con nuestro testimonio, con nuestras actitudes positivas, con nuestros pequeños detalles. Que el grito, que desde hace veinte siglos decimos los cristianos ¡Resucitó! ¡Aleluya, aleluya!, siga cruzando fronteras y continentes. Pero, sobre todo, que nosotros vivamos y estemos convencidos de la presencia del Señor resucitada y resucitadora.

ORACION DE MEDITACION

ME ASOMARÉ AL SEPULCRO, SEÑOR

Y, corriendo más que aquellos que creen,

comprenderé que algo grande ha ocurrido.

Que tu vida, por la muerte,

no ha quedado encerrada detrás de la fría losa

y que, por lo tanto, la nuestra

ha de seguir la misma suerte

ME ASOMARÉ AL SEPULCRO, SEÑOR

Pero, empújame para no detenerme,

porque temo que muchas distracciones del mundo

me dejen plantado ante los grandes escaparates

olvidando aquellos valores eternos que Tú nos traes

ME ASOMARÉ AL SEPULCRO, SEÑOR

Como Pedro, que te negó como yo tantas veces te niego,

entenderé que, mucho nos ama Dios,

cuando desea para mí VIDA ETERNA

cuando, me freno para no llegar a la hora del alba

y dejo que la Resurrección no sea primera noticia en mi vida

ME ASOMARÉ AL SEPULCRO, SEÑOR

Y, si por lo que sea, en la nada sigo sin ver nada

haz que recuerde aquello a lo que tantas veces me resisto:

que has resucitado entre los muertos

que vuelves para devolvernos a la vida

que resucitas para que seamos semilla de eternidad

ME ASOMARÉ A TU SEPULCRO, SEÑOR

Y, entonces, sólo entonces

me alegraré de haberlo encontrado vacío

con vendas y sudario por el suelo

pues, al asomarme y ver todo eso,

estaré intuyendo lo que me aguarda en el futuro:

¿Tú has resucitado?

¡También yo resucitaré, Señor!

¡Gracias, Señor!

¡ALELUYA! ¡HA RESUCITADO!

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